De la detección a la preservación renal
Abordar problemas renales implica diferenciar entre condiciones obstructivas y enfermedades parenquimatosas. Mientras que la formación de cálculos renales suele ser el motivo principal de consulta por dolor agudo, también evaluamos casos de hematuria, estenosis uretral o la presencia de tumores urológicos que requieren una intervención oportuna. Es fundamental entender que el riñón no trabaja solo; por ello, realizamos un rastreo exhaustivo que descarte obstrucciones derivadas de una hiperplasia prostática o problemas de próstata que terminen afectando la función renal, asegurando así un plan de protección especializado.
